Villa de Leyva y la estética del falso histórico
Villa de Leyva y la estética del falso histórico El fin de semana pasado emprendí en bicicleta el recorrido desde Cajicá hasta Villa de Leyva, una ruta exigente que combina el frío del altiplano con el ascenso pausado hacia el corazón boyacense. No era solo un viaje de entrenamiento, sino también una manera de llegar al encuentro con una ciudad que he visitado tantas veces, y que siempre me produce la misma tensión entre admiración y sospecha. Al día siguiente participé en una carrera de 5K que congregó a casi seis mil corredores en un evento organizado como apuesta de la alcaldía actual al turismo deportivo, presentado por el mismo alcalde como una alternativa menos invasiva y de consumo más sano que otras formas de explotación turística, con la esperanza de dejarle a la ciudad ingresos importantes y sostenibles. Aunque la carrera era recreativa, el despliegue logístico, la multitud y la puesta en escena mostraban el poder de convocatoria de una estrategia que convierte la actividad f...